viernes, 1 de noviembre de 2013

Inquietudes

Oficina, 8:00 am. Gente trajeada y bien maquillada empieza a inundar los asientos de la oficina como si de hormigas obreras se tratase. Hormigas adictas a la cultura light, me explico.

No sé si alguna vez habéis visto la máquina de "comida" de una oficina. Entre Coca-cola Light, Zero, barritas de esas que dicen saciar el hambre y galletas ricas en fibra es dificil encontrar algo calórico, igual algún bollo rebelde o un sanwich de beacon ha conseguido colarse entre semejante surtido 0%.

Pero claro, esto es fácil de entender. La vida de oficinista es muy rutinaria, todo el día con el culo pegado a la silla y los ojos fijados en la pantalla. Las hormiguitas necesitan a sus amigos light para impedir que el culo pegado a la silla crezca y se salga de la misma debido a sus desproporcionadas dimensiones.

Estudios de Inforadio. Foto de Carmen Sánchez.
Conversaciones banales, siempre contando los días para que llegue el verano mientras sigues actualizando bases de datos de ese temido Excel que no acaba nunca.

No soy yo quién para juzgar, quizás todo sea culpa de mi culo, demasiado inquieto como para vivir pegado a una silla en jornadas diarias de 8 horas.

Si esto es así, debo agradecerle mucho a mi culo por querer estar de un lado para otro, micro y libreta en mano, recorriendo el mundo para contar lo que está pasando, aquí y allí, siempre probando nuevos asientos. Gracias culito inquieto por hacerme elegir la mejor profesión de todas, el periodismo.


miércoles, 9 de octubre de 2013

Future

“Sólo os quedan unos meses para graduaros”, “os queda nada para salir ahí fuera y pelear”, “vosotros ya sois de cuarto, ya tenéis un pie en el mundo laboral”.

Frases de este estilo son las que estoy oyendo desde que el lunes empecé mi último (por si no había quedado claro) año de carrera.

Todos los profesores se empeñan en recordarlo minuto a minuto. Lo sé, sé que este es el último año y eso me agobia. Siento que se me escapa, que igual quiero hacer muchas cosas que no podré hacer o que debo aprovecharlo tanto tanto que igual al final no lo hago como debo.

También es probable (muy probable) que me de miedo salir de la protección, de la seguridad que me da estudiar. Seguridad porque cuando estaba en segundo, tercero, sabía lo que haría el próximo año, pero ahora ¿quién lo sabe?

Después de pensar, pensar, repensar y volver a pensar que haré el año que viene y no encontrar ningún camino claro. De agobiarme entre las distintas opciones, si es que hay opciones de trabajo claro.

Lo único que puedo hacer es poner algo de buena música,  relajarme, aprovechar mi último año y…Fuck the future!






jueves, 16 de mayo de 2013

Canciones que me recuerdan a lugares

Radcliffe Camera Oxford
Belén Diego
Oxford, Septiembre o Octubre de 2012, no recuerdo exactamente. Paseando por St Queen un grupo callejero nos deleita con está canción de R.E.M. en pleno centro de una pequeña ciudad que crece entre facultades, un ir y venir de estudiantes inundan sus calles, gente comiendo por las calles a todas horas, no se estila eso de parar para comer.

Yo sólo paseo, me dejo envolver por la música, por la ciudad, oigo inglés por todas partes pero sólo entiendo la canción.

"oh no! I've said too much"

Una ciudad cubierta de verde, de edificios góticos, de rincones para perderte, calles para pasear. Eso sobre todo, una ciudad para pasear, no necesitas coger ningún bus, aunque claro hay que probar esos de dos plantas.

"loosing my religion"



Ahora es imposible oírla sin acordarme de ese pequeño grupo callejero que le puso banda sonora a un viaje de diez. Es como si al oirla estuviera paseando por allí pero...

"that was just a dream"